
Santiago, Buenos Aires, Amsterdan, Casablanca...
aliento de lluvia fresca del norte.
Tenía la caja de Pandora en el pecho.
Su mirada...
... su mirada era un reflejo de lo que había visto,
de lo que veía y de lo que quería ver...
...Ese reflejo no cabía en almas pequeñas,
se salía por los bordes,
y hacían falta varias vidas para recorrerlo...
Al ver un mapa mundi recuperaba sensaciones de la misma manera que, al
Igual que los animales, medía el tiempo con el hambre y la luz.
necesitaba más tics tacs que el de su reguero de sangre recorriendo el mundo.
El transcurso de su vida erosionó un hueco en él
creando una pequeña cavidad con su forma.
Abrazarla era la única manera de dejar de sentir
las "corrientes" que provocaba en su interior,
el vacío de esa oquedad. Abrazarla era su patria.
Solo se veía reflejado en los charcos.