....
....
....

sábado, 6 de febrero de 2010

¿Qué hay, minutos?

¿A dónde se van los minutos cuando pasan?


Cuando echamos la vista atrás, la mayoría ya se han esfumado, dejando a lo sumo, un recuerdo de lo que hicimos con ellos. Son afortunados los recuerdos que no se desvanecen entre los minutos que vienen empujando por detrás, como una muchedumbre de tiempo incontrolada que avanza caiga quien caiga.


Y es que, esos recuerdos se templan con el calor de nuestro pecho y se dan forma a golpe de latidos, miradas, sonrisas y emociones.

Cuando vivo un momento feliz, intenso, siempre, siempre, trato de salir de la situación y mirarla desde fuera, para qeu no se me escape ningún detalle. Cuando lo hago, casi oigo al tiempo caer, como canicas que rebotan en el suelo y no se van a ningun sitio, se quedan por ahí para que juegue con ellas.



Me pierde la vision del mundo cuando consigo que el tiempo carambolee a mi alrededor, dejándose tocar, sin prisa, mirándome a la cara, como yo lo miro a él.


Es como si me agradeciera el buen uso que le hago, queriendo participar conmigo de manera activa. Y de repente esas canicas de tiempo, son presente estático, rodeándome, ofreciéndoseme, abalando mi futuro. Están ahí, tranquilas, paradas, recreandose en su propia existencia y en su entrega... en lo que me dan y en lo que yo les doy.



Y es que, siempre pensé que el tiempo era lo que pasaba entre uno y otro momento feliz. Pero la última vez que viví algo realmente intenso, me quedé mirando las canicas que rondaban por el suelo y ví que, quizás, el tiempo más tangible sea el que se construye en los momentos felices... precisamente durante cada uno de esos momentos y no entre ellos, y es que hoy veo la vida como un "colador" de minutos y yo quiero hacer algo grande con todos los míos, para que se me escapen por el colador los menos posibles... .



Gracias a quien me ayuda a darle forma al tiempo, para que no quepa por los agujeros del colador de mi vida.

4 comentarios:

chanclas dijo...

Que magnifica alegoría del tiempo, la de las canicas.
El tiempo feliz. Muchas veces, demasiadas, no le sentimos, no vemos las canicas. Despues cuando ya pasó el momento quedan los recuerdos. Serís bueno llevar con nosotros un saquito con las canicas del tiempo. Como lo llevabamos de niños cuando ibamos a jugar a las idem.
Un abrazo.
Me gusta tu apreciación de las cosas.

Mela dijo...

Sabes Niño? He sido capza de sentir el tiempo como escurriéndose por ese coladory enseguida he puesto un plato debajo para recuperarlo! Llevas razón ... atesoro fotos y las contemplo como tú a tus canicas, muchas y muchas veces, son mi vida, mis momentos ... y los disfruto, en ocasiones, hasta emocionarme, es lo que tenemos! No sueltes a quien te ayuda con ese colador de tu vida! Muacc

Efren (a.k.a. Ludovico) dijo...

Nice. Muy nice

Bohemia dijo...

jo, niño que bonito escribes, y que bonito miras y...¡que bonito vives!